AYER ME BURLÉ DEL SISTEMA. AYER LO DESOBEDECÍ.
AYER ME BURLÉ DEL SISTEMA. AYER LO DESOBEDECÍ. En mi hora con mis estudiantes de séptimo grado de la IESJ, se dio un momento especial, sí, pero para eso tuve que ser desobediente. Sí, desobediente, por eso ayer me burlé del sistema. Ayer lo desobedecí. Miré el tema que debía desarrollar, alineado con el plan de clases, desde el plan de área, con el currículo, con la filosofía institucional y con el POA del colegio. Todos esos instrumentos que, muchas veces, terminan siendo una camisa de fuerza que impone ritmos y formas de enseñar y que olvidan el sentido humanizador de la educación. A todo eso, lo desobedecí. Cerré mi computador y decidí hacer algo distinto: me puse a orar con mis estudiantes. No fue una oración dogmática ni impositiva. Fue una oración que nacía del corazón. Les pedí que pensáramos y oráramos por la familia. Que diéramos gracias por la familia que tienen. Luego, les pedí que guardáramos un profundo silencio por aquellos miembros que ya no están, por quienes les ...